1 feb. 2011

Él es ...


Recuerdo que una noche de luna llena alguien preguntó porqué no guardaba mis letras en papel para que siempre estuvieran mis recuerdos bien guardados.
A ello contesté: mis palabras al igual que los sentimientos, se sienten y después vuelan a través del aire.

Hoy sonrío, pero esa bonita sonrisa habrá un momento que se irá con la seriedad del siguiente acto y la próxima sonrisa nunca será la misma que la anterior, pues todo nace y muere, pero las cosas importantes, aquellas que se quedan en lo más profundo son las únicas eternas que el alma retiene.

Hablando de nacer y morir, os dejaré claro que fue él quien lo preguntó, el único hombre que ha marcado mi crecimiento, el guardián de una guardia civil franquista encadenado a obedecer , escritor y pintor a escondidas temiendo una condena .

Él, que nació para aprender a morir, el que antes de irse susurró a mi oído: para mi has sido más que una nieta ejemplar, más que una persona, eres pura inspiración, vosotras mis ganas de vivir.




Aún le quiero tanto, tantísimo y son mis ojos los que hoy miran por él, pero nunca olvidaré aquello que no pude decirle.

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