2 ene. 2013

23

Recuerdo que con 16 años quería ser mayor de edad, en casa siempre discutía sobre política o temas científicos, devoraba la prensa y los libros, pero al ser la pequeña de mis hermanos nunca tenía razón. Al llegar a los 20, en un abrir y cerrar de ojos, ni siquiera necesitaba demostrar a los demás toda la información que mi cerebro absorvía; sin embargo, una parte de mí sigue intentado hacer comprender a papá y a mamá qué sucede en el mundo, ellos no pueden ver a veces que las cosas cambian más rápido de lo que creen. Siempre me he sentido agradecida por todas las personas que están cerca de mí, no me ha faltado nada. He aprendido a caer y levantarme, a preocuparme menos por las cosas que carecen de importancia y a controlar los problemas buscando la solución. La madurez llega cuando empiezas a preocuparte, cuando la forma de sentir se vuelve racional. He disfrutado de varios tipos de amor hasta llegar al más sincero, al que no entiende de vendas en los ojos. He aprendido a amar. He aprendido a decir que no. He cometido mil errores, pero he sabido rectificar y pedir perdón. Millones de situaciones y sentimientos que me han hecho ser quien soy, que han logrado que sea yo misma en todo momento.

He trabajado para mi vocación, en mi orientación y en aportar cosas a los demás; ahora enseño y escucho a los más altos, ayudaré a los demás a ser mejor personas porque una vez me ayudaron todos los que están a mi lado. He trabajado en mi personalidad, en mi mente y seguiré sin parar...

son sólo 23......



23 nov. 2012

Una historia vestida de azul

 Nunca pensé que llegaría ese momento en el que mi mirada cambiaría por completo. Cuando eres pequeño siempre miras con buenos ojos, pero maduras y te das cuenta de que no todo el mundo es honesto y optimista, que hay personas que se rinden demasiado pronto y que sin querer intentan que la realidad que perciben sea la tuya. A veces pienso que el ser humano no tiene la capacidad de amoldarse a nuevos cambios, es por eso que la ansiedad es una enfermedad de moda, ¿qué da tanto miedo que tu mente siempre está en alerta? No estamos en un país en guerra, todavía podemos dar gracias cuando vemos el agua salir del grifo. Las personas han alcanzado un nivel de vida que ahora no pueden vivir sin él, pero antes se vivía con menos y las familias eran felices; y como aparecía algo nuevo siempre se sorprendían. 

Recuerdo una tarde de camino a casa en el autobús, siempre suelo sentarme al lado de gente mayor porque tienen mucho que decir y yo mucho que aprender. Era una mujer de unos 70 años, llevaba una rebeca azul y una muleta en la mano derecha. Sonreía todo el rato sin parar y a la vez me comentaba que si había oído hablar del "wasa" (así lo pronunciaba con gracia). Yo asentí y ella continuó hablando.

- Mi nieto se pasa horas y horas mirando el teléfono como si fuera una persona, pero no habla y además hay veces que lo ves riendose solo. No hace los deberes y la profesora no puede con él. Cuando yo era joven sólo se jugaba en la calle y luego en mi casa se ponía la radio, cuando la inventaron, para escuchar las noticias y eso era lo más grande que tenía; después salías a pasear o te juntabas para charlas con la gente del barrio en la calle. Aprendias historias de los abuelos y trabajabas. Ahora los niños lo tienen todo, el día que no puedan tener nada les da un infarto porque están muy mal acostumbrados.

En ese instante me puse a pensar en el día a día de aquella mujer, lo diferente que era al de su nieto y cómo ahora ella lo veía con sus propios ojos y no tenía la necesidad de tener "wasa", ni móvil, ni internet...podría ser feliz con una radio y sobre todo con las relaciones sociales.

Después de la tercera parada de autobuses y tras un silencio, la mujer prosiguió.

- Yo he vivido en el franquismo y ahora es una suerte ser joven y poder decidir lo que quieres hacer o no, yo siempre le digo a mis nietos: "mi padre me quería casar con el primer hombre que pasaba y me obligó a trabajar de pequeña, no podía hacer nada y vosotros que podéis no sabéis valorarlo". 

Tenía tanta razón, cuando lo tienes todo no le das valor a las cosas y lo más peligroso que puede pasar en el mundo es que los valores desaparezcan porque las personas no saben en que punto del camino se quedaron. Sin valores no hay humildad, no hay honestidad, compasión, solidaridad, humanidad; desaparece el significado de comunidad, ese concepto que no sabemos bien qué es. 

La mujer seguía hablando sin cesar y yo quería quedarme con ella horas y horas, el tiempo se me hacía eterno escuchando sus palabras, me imaginaba su historia en blanco y negro, comenzaba a reflexionar. Yo me puse en pie porque llegaba mi parada y le dije a la mujer que se cuidara mucho, me había inspirado confianza en 10 minutos, había compartido tiempo con una persona desconocida y había sido el más aprovechado del día. Y pensé que porqué las personas se sientan en el autobus huyendo de los demás, con los cascos de música, cuando miles de historias están pasando por nuestro lado, historias que nunca han sido escritas y que podemos ser los testigos más humildes de aquéllos que se ilusionan al contarlas.




19 oct. 2012

Una sola vez

- Sarah: no recuerdo lo que sentía por ti.

- No es posible que hayamos llegado a este punto - entristeció Helena

- La posibilidad existe y más si hablamos de la mente - afirmó Sarah

- Lo siento, siento que haya llegado el frío hasta la última de tus pestañas, fue culpa del egoísmo, culpa de no aceptar que te tenía - Helena ya derramaba un par de lágrimas.

- La culpabilidad no existe en las cosas abstractas, aunque el "amar" es un órgano activo y con vida propia, tú nunca lo supiste. ¿Sabes? No ha sido el egoísmo ni la desconfianza lo que ha hecho que mi mente se borrara; ha sido que no me agarraras fuerte cuando iba a caer por esa ventana. No estabas cuando te necesité, yo conseguí quererte con tu egoísmo y tus miles de dudas, pero al caer mi cabeza borró lo que sentía porque teme que no vuelvas a estar ahí - dijo Sarah mirando al infinito y con cara inexpresiva.

- ¿Y qué puedo hacer para volver a hacerte sentir?- preguntó Helena en un mar de lágrimas

- Nada, cuando algo se va o cambia es muy difícil que vuelva como antes, las segundas partes no funcionan, el corazón va firmado por todas las personas que entran en él pero cuando a una de esas firmas le sale espinas y sangra la herida, no queda más que una cicatriz que nunca más se abrirá. Pero sí tengo que pedirte una cosa - susurró Sarah emocionada

- Lo que haga falta - asintió Helena dispuesta a todo

- Nunca más le sueltes la mano a quien te ama porque cuando caes sin un arnés de protección el cráneo queda muy dañado y hace desaparecer el sentimiento que el corazón una vez hizo compatible con él; y eso no se recupera. La mente y el corazón son una misma guerra que siempre que acaba en paz, el amor y la tranquilidad inundan tu vida, y eso, eso no se recupera cuando desaparece con el dolor, con la soledad, con el frío... - le dijo Sarah abrazándola con fuerzas.





9 oct. 2012

Ningún Lugar

Todo el mundo anda de un lado para otro, camina hacia ningún lugar porque los lugares desaparecen una vez has llegado a ellos. Los lugares son futuros cercanos; sin embargo, hay otros que se quedan en el pasado. Andamos siempre a ningún lugar y siempre hay un lugar al que volvemos una y otra vez. Cada vez que salimos a la calle corriendo porque el reloj no deja de avanzar, corremos a ningún lugar.

Hay un lugar al que siempre vuelvo, es en casa de mis padres, en la parte de atrás, junto a la cocina, donde siempre veo atardecer. La primera vez ya casi ni recuerdo cómo fue la sensación ni siquiera en qué pensaba, pero recuerdo que imaginaba que volaba hasta las montañas, hacia un lugar, hacia ningún lugar porque sólo lo imaginaba.

Lugares de ficción, lugares que marcan, lugares que desaparecen y sólo quedan en el recuerdo, lugares donde siempre vuelves, lugares que no existen, lugares que disfrazan el corazón de romance o tristeza. Ningún lugar, iré a cualquier lugar porque sea el que sea me hará sentir algo nuevo o algo que me recuerde a aquello que sentía.


7 oct. 2012

Un día llegas a casa...


Intentas esconderte en todo lo que tienes que hacer, pero lo que sientes está ahí, dentro de ti aunque no quieras saberlo porque te hace derramar lágrimas. Escondes lo más fuerte para que no se interponga en ese camino donde tienes que estar al pie del cañón. Pero un día recuerdas los momentos que has pasado y todos los que echas de menos y te das cuenta de que después de tus errores ha valido la pena perdonarse y luchar por ser cada vez mejor, entiendes que ha sido una guerra ganada porque has aprendido a querer, a quererte. Entiendes que cuando se aleja, tú, no eres más que alguien que sigue un camino porque con ella todo tiene otro sentido. Un día llegas a casa y ves que nada es como antes que el tiempo pasa y tu vida junto a él, escuchas tu corazón y sientes, sientes, sientes, sientes...y eso nunca desaparece.

30 sept. 2012

Si sonríen


Cuántas veces pensé en vuestra carita, en qué diríais con la mirada, en la longitud de vuestros dedos sobre mi mano. Cuántas veces imaginé vuestra risa, vuestras lágrimas, esas que emocionan a cualquier corazón. Sin embargo, nunca imaginé que algo tan pequeño pudiera dar tanto sin saberlo, ni esperaba sentir esa ternura tan transparente por un ser humano. Inocencia, aprendizaje, atención, sonrisas, miradas, dulzura...todo eso y más me dan. Esos que rompen mi tranquilidad para no alterar mi vida, sino para hacerme un poco más feliz. Porque ellos rompen para construir nuevas sensaciones.


23 sept. 2012

Cuando echar de menos...

Aquí estoy, sin parar de suspirar mientras imagino tu vuelta, aquí te espero donde me dejaste sonriendo, echándote de menos sin parar, como lo hago cuando te alejas más allá de la puerta de casa. Recuerdo cuando echaba tanto de menos que ni siquiera me salía la voz porque mi cuerpo se dormía para que el tiempo pasara más rápido. Después de esa sensación me prometí no volver a sentir tanta nostalgia, prometí aguantar la respiración más de 30 segundos sin entristecer. Quizás en ese instante le hice entender a la mente que la nostalgia forma parte de la vida; todo lo que se aleja se echa de menos hasta que lo olvidas, mientras lo recuerdas quieres tenerlo cerca, porque eso que te hace sentir tan bien se hace necesario. Cuando echar de menos no duele es confuso y extraño; cuando duele es que temes que no vuelva. Después de comprenderlo vuelves a echar de menos a alguien que confías en que vendrá a sentarte al otro lado del sofá, simplemente porque el amor es tan puro y transparente que llegas a estar segura de ti, de ella y de tu propia vida. Cuando echar de menos es recordar con una sonrisa y no temer la llegada de algo negativo. Cuando echar de menos no es echar de menos a alguien que nunca más volverá.

Es echar de menos a lo que te echa tanto de menos...
 


 
 


25 jul. 2012

Un lugar llamado Marburg

Supongo que todos queremos ir a cualquier lugar para salir de casa y he encontrado un sitio llamado Marburg en Alemania dónde la gente te dice "Guten Morgen" sin conocerte, cada mañana con una sonrisa. Es un lugar verde y la mayoría circula en bici por la ciudad aunque no siempre hace calor, más bien diría que es un lugar frío donde nieva en invierno. Sin embargo, las casas son preciosas y preparadas para acogerte en esos momentos que necesitas leer un buen libro frente a la estufa. He descubierto que me gusta el alemán y que es un mundo muy muy distinto a España, sobre todo las costumbres, la educación o las ganas de trabajar y de emprender, es genial.
El río, las casas, los árboles, la gente, los parques, la comida, el lago...y tú...y la compañía de los tuyos...han hecho de este lugar más especial de lo normal. Cualquier lugar es bonito si me acompañas y encontraremos nuestro lugar.

Vielen Dank für alles 







13 jun. 2012

El mejor momento

Si la felicidad llegara a nuestras vidas en el primer minuto en que nos atamos a las responsabilidades, el mundo sería aburrido. Sería algo como, ya tengo la felicidad y ¿ahora qué? El sentido de la vida es luchar para que lleguen las cosas por sorpresa y cuando menos te lo esperas. ;)

En muchos momentos de nuestra vida nos hacen la pregunta "incertidumbre" (así la llamo yo): ¿Eres feliz?
A veces lo tenemos muy muy claro porque acabamos de ser seleccionados para un importante trabajo o el año de carrera nos ha salido redondo; o simplemente acabamos de conocer a un nuevo amor. Sin embargo, la felicidad viene y va, sí, nos acostumbramos a tener cierto nivel de felicidad y cuando hay alguna carencia o problema ¡Chas! desaparece. Pero lo más importante, lo que motiva a una persona a seguir hacia delante es el querer encontrar esa sensación otra vez, querer ser feliz de nuevo y que los problemas se solucionen, luchar hasta el final por aprobar un examen que no logramos superar porque la vida es eso: un examen tipo test cuyas preguntas son los días que pasan y tenemos un cronómetro en la mano izquierda mientras escribimos con un lápiz todo lo que vamos aprendiendo, las metas que alcanzamos, todos los problemas que superamos y todo lo que sentimos. Porque ese examen se supera y además antes de que se acabe el tiempo.


Cuando sentimos la felicidad no queremos que se vaya, pero cuando no está sólo deseamos ese momento en que tu sobrino de 3 meses te mira fijamente y te sonríe o cuando la pequeña de 2 años te llama gritando de alegría para que le hagas feliz un rato dibujando cosas que nunca había imaginado. La felicidad es despertar y tener infinitas ganas de levantarse para conseguir los siguientes momentos de alegría que constituyen la felicidad.

6 jun. 2012

Marcianos y otras preguntas

 Hoy hace más calor de lo normal, sí, parece que las estrellas están escondidas y la contaminación no me deja contemplar la luna con nitidez como otros días. ¿Día gris? No, ha salido el sol, pero no todas las noches son iguales, créanme soy experta en analizar el cielo cuando se esconde el sol. Una vez el insomnio me hizo contar 543 estrellas, pero luego sí me entró el sueño. Además, dicen que el espacio es infinito; y es ahora cuando de repente surgen "cosas que nunca entendí":

¿Si las estrellas están tan lejos, qué hace que veamos el destello?
¿Qué pasa con la luna, tan raro sería visitarla? Creo que muchos de los multimillonarios si se juntan con unos cuantos chinos superdotados podrían haber ido ya más de mil veces.

¿Hay vida en otros planeta?
OVNI se suele llamar. Yo siempre me he imaginado otra especie en otro planeta que en este momento estará pensando si aquí en la Tierra hay vida, quizás no sean verdes ni como los "caraconos"; quizás sean como nosotros y por eso alguno ha caído por España y no sabe bien que hacer. Aunque, la especie humana seguro que anda más perdida en su propio planeta. ¿Y si fueran como una tribu? Imagina que tienen un idioma especial que no entendemos o que pueden convertirse en cualquier cosa. Siempre me dicen que siga soñando y que los sueños sueños son; pero no podemos decir que soñamos cuando hay preguntas sin respuestas porque quizás en algún sitio están escondidas.

Algo parecido me ocurre con la Biblia, es un libro, alguien lo escribió y justifica la existencia de Dios; pero luego vienen las típicas preguntas:

¿Y quién ha vivido para contarlo? Puede que sólo sea un libro como la mitología griega. Claro, a esto llego porque una educada profesora de "religión" en el colegio ya me confesó que lo de Adán y Eva era como una fábula; y por ponerte a pensar puede que Eva estuviera con María y nadie supo nada. Incluso Adán ya tenía sus poses como el David de Miguel Ángel, ya me entienden.

Pero volviendo al tema, ¿qué es un marciano? muchos seres humanos son muy parecidos, si lo imaginamos con cara de mala leche y un tono verde en la piel: un político enfurecido tras perder las elecciones. Sin embargo, puede que sean más inteligentes que nosotros que acumulen todas las capacidades humanas en un cerebro con patas. ¿Cómo son los marcianos? ¿ Alguien lo sabe?