2 sept. 2011

Pequeño

Miró por su ventana llover, el olor a tierra mojada le hizo sonreír, llegaba tarde a esa cita que tanto había esperado, pero no le preocupaba.

Levantó la mirada al cielo, abrió y sacó el brazo para sentir el agua mojarlo, sentía que en realidad esa cita no era lo que más deseaba en el mundo, que sólo necesitaba saber que todavía podía volver a ilusionarse...


Se ilusionaba, lo estaba haciendo, pero por algo tan pequeño cómo unas gotas de agua. A la vez tan grandes como una tarde de reflexión...

Temía no volver a sentir como una vez lo hizo, pero entendió que las cosas no se pueden forzar, empezó a creer que el amor estaba cerca, aunque no había llegado todavía porque le había pillado un atasco en la carretera debido a la lluvia.

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